Ayer ya comentamos algunos de los aspectos que tenemos que cuidar con el cambio que supone en nuestra forma de trabajar estar siempre conectados, centrado en la ejecución de las tareas. Hoy vamos a plantearlo desde otro punto de vista el de la concentración y cómo afecta a nuestra productividad.
Porque la interrupción a las que nos somete estar siempre conectados acaba produciendo un desgaste en nuestra capacidad mental de concentración. Y esto ocurre desde dos puntos de vista diferentes, en la jornada diaria y en los días de descanso. Vamos a ver como nos afecta.
Mantener la concentración estando siempre conectados
No se trata ya tanto del tiempo que perdemos cuando nos interrumpen, o lo hacemos nosotros voluntariamente, para atender una llamada, un correo, etc. sino del tiempo que tardamos en volver a concentrarnos en lo que estábamos haciendo
Porque la interrupción a las que nos somete estar siempre conectados acaba produciendo un desgaste en nuestra capacidad mental de concentración. Y esto ocurre desde dos puntos de vista diferentes, en la jornada diaria y en los días de descanso. Vamos a ver como nos afecta.
Mantener la concentración estando siempre conectados
No se trata ya tanto del tiempo que perdemos cuando nos interrumpen, o lo hacemos nosotros voluntariamente, para atender una llamada, un correo, etc. sino del tiempo que tardamos en volver a concentrarnos en lo que estábamos haciendo

